Opinión

Eternamente Limón

 Introducción: Generalmente, cuando se habla de Limón, hay una mezcla de melancolía, de esperanza, por el sueño que no se concreta. El ciudadano, a diario clama por el ayer, por el olvido constante de quienes han sido gobernantes. Aun cuando Limón represente el futuro promisorio de Costa Rica, generador incomparable de divisas, tanto por su producto interno bruto, como por servicio portuario, que fuere paradigma del área centroamericana por la eficiencia demostrada a través de su existencia, no ha recibido el trato justo y equitativo en el reparto de las utilidades que produce para el estado costarricense.

 Y este derecho se lo ha ganado Limón, tanto por el trabajo de sus hombres, como por el deterioro sostenido de los recursos naturales, que conlleva la macro explotación, especialmente a mano del desarrollo bananero, junto actualmente con el incremento de la industria de la piñera.

 Desde Talamanca hasta la frontera con Nicaragua, el clamor es unísono: la indiferencia y la abulia ante la falta de claridad en torno a planes y programas de los gobiernos de turno hacia áreas suburbanas como las nuestras donde sus allegados no tienen el control, a sabiendas que esta área es la mayor generadora de recursos para sostener, no solo al estado, sino  para compensar la preferencia de la mayoría electoral de áreas más densamente pobladas, o áreas de interés económico partidista, en otras palabras representa el futuro inequívoco de Costa Rica.

 El Lic. Luis Demóstenes Bermúdez, Gobernador de la Provincia de Limón, en la inauguración del Seminario sobre el papel de la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo de Limón, esbozó lo siguiente: «Aunque no parezca necesario por tratarse de aspectos harto conocidos, quizá resulta conveniente hacer un rápido resumen de las causas por las cuales la Provincia de Limón ha mantenido un estado de menor desarrollo con relación a otras áreas de Costa Rica.

 Un molde económico social diferente al que se produjo en otras regiones del país, propiciado esencialmente por la presencia de una explotación económica diferente a la que se había operado en otras regiones de Costa Rica, hizo que toda la vida económica de esta zona del país se viera incluida por una gran empresa no costarricense; un molde social también distinto al que orientó el desarrollo del resto de Costa Rica con muchos rasgos importados que no correspondían al carácter nacional; naturalmente un desinterés total de los gobiernos de Costa Rica durante un largo periodo histórico por lo que refería al desarrollo de esta zona que sirviera, en la misma forma en que sirve al dueño de una finca, la renta del alquiler que obtiene cuando otro la explota …»

 La situación de Limón naturalmente no es conveniente desde el punto de vista nacional según lo han explicado reiteradamente los estudiosos de economía, cuando un país se desarrolla de una manera tan desigual entre sus distintas regiones como consecuencia de los que se ha dado en llamar la macrocefalia económica, se producen naturalmente problemas de carácter económico y amenazas posibles al orden establecido…”[1]

 El ilustre que de Dios goce, don Hernán Garrón Salazar, entonces gerente de JAPDEVA expresó lo siguiente: «El país no se da cuenta de lo que significan los tremendos errores que se están cometiendo desde hace años en Costa Rica en cuanto a los puertos. Cometimos el error de tener nuestro puerto y ferrocarril en manos de extranjeros a quienes no les importó nunca la solución de nuestros problemas y no hubo un gobierno que pusiera orden, porque el contrato en sí es claro y establece la obligatoriedad de mantener en un estado adecuado de desarrollo el sistema portuario el cual debería ser adecuado al desarrollo económico de la República. Nunca se exigió eso. Cuando se nacionalizó el ferrocarril se encontró en los archivos del ferrocarril el diseño de un rompeolas de 1912. 62 años se esperó por que no hubo por que nunca hubo quien lo exigiera…” [2],[3]

…No nos podemos quedar con el pedazo de ferrocarril que nos dejaron. Tenemos que reconstruirlo para que en el año 2000 nos lleve de San José a Limón en dos horas y media.”

…Así cuando nos vean peleando por un ferrocarril rápido comprendan que estamos con el tiempo, la eficiencia y la lógica, propiciando lo que conviene a Costa Rica[4]

 En el reverso de la moneda, Limón sin una verdadera integración, sin unidad de criterio y propósitos, sin iniciativas, difícilmente puede auto impulsar su desarrollo, a pesar de contar con instituciones propias creadas para ser instrumento de desarrollo integral como reza en la carta constitutiva como en su propio nombre JUNTA DE ADMINISTRACION PORTUARIA Y DESARROLLO DE LA VERTIENTE ATLÁNTICA (JAPDEVA), esta no ha logrado iniciar el proceso de desarrollo, por cuanto la institución hoy se maneja como merienda política.

 «…El camino se hace al andar…»

Sin embargo, priva sobre esta región muchos intereses tangibles e intangibles que desvirtúan el concepto arriba enunciado.

 Siempre a expensas de los intereses foráneos, políticos como económicos, dependiendo siempre de: decisiones, órdenes, escogencias, definidas desde la cima de la cordillera volcánica central, la GAM. En otro tiempo, durante la colonia desde las Cortes de Cádiz (España).

 Hoy hago un ferviente llamado a todos los limonenses, tanto los de dentro como de afuera de nuestras fronteras, para que nos enrolemos decididamente en las filas de la REVOLUCIÓN TOTAL, guerra declarada para el rescate, rencuentro y definición del rumbo por donde deba transitar Limón, en el presente siglo y los venideros.

[1] Tomado de Seminario sobre el papel de la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo de Limón. Pág. 9, 10 publicación IFAM 1974.

[2] Tomado de Seminario sobre el papel de la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo de Limón. Pág. 16, 17 publicación IFAM 1974.

[3]  (la misma fue construido por la naciente JAPDEVA, con recursos propios, generados por los primeros años de administración del complejo portuario y ferrocarrilero)

[4] [4] Tomado de Seminario sobre el papel de la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo de Limón. Pág. 18 publicación IFAM 1974.

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